Desde muy temprano, a las 7:30 de la mañana, un grupo de senderistas inició su travesía desde el puente del barrio San Agustín rumbo al Portal del Sielo. Entre risas, conversaciones y pausas para respirar profundamente el aire puro de la montaña, el guía Ramón compartía reflexiones sobre la importancia de cuidar la salud, conectar con la naturaleza y dedicar tiempo al bienestar del alma.

A las 9:00 a.m. llegaron al Portal del Sielo, donde disfrutaron de un refrigerio, contemplaron los paisajes y tomaron fotografías antes de continuar hacia el majestuoso Ojo del Churumbelo. Durante el recorrido descubrieron pequeñas cascadas escondidas entre la selva y, más adelante, el misterioso Templo Andrógino, una formación natural de roca que inspira respeto y admiración por la forma en que la naturaleza representa la creación y el equilibrio.
El camino continuó hasta llegar al impresionante Caudalllado Canalendres: un manto de aguas cristalinas que desciende sobre roca oscura creando un espectáculo blanco y brillante. Allí, oculto bajo una cortina de agua, se encuentra un mágico santuario natural: una cascada interna iluminada por la luz que atraviesa el agua, como si fuera un templo secreto de la montaña.

Muchos viajeros describen el baño en esta cascada como una experiencia ancestral de liberación y renovación de energía. El cansancio desaparece y en sus rostros se refleja la alegría de haber vivido algo único. “Valió la pena”, dicen mientras prometen regresar.
Después de la aventura, un delicioso almuerzo espera a los caminantes, quienes comparten historias, emociones y fotografías de los paisajes que quedarán grabados para siempre en su memoria. El regreso, acompañado por la satisfacción y la tranquilidad que deja la montaña, finaliza alrededor de las 4:30 de la tarde.

🌿 Portal del Sielo: un viaje hacia la naturaleza, la energía y el encuentro con uno mismo.